miércoles, 9 de junio de 2010

El informe Lago opone el exceso de producción eléctrica a la Sama-Velilla

Alta tensión. Más razones para una línea eléctrica innecesaria


El economista leonés actualiza la recopilación de cifras y datos que evidencian que el tendido no puede justificarse para garantizar el suministro de energía.


El informe Lago desnuda de argumentos el mensaje que justifica la construcción de la Sama-Velilla. Hay números contra doctrina, cifras frente a intereses electorales. La resistencia de León al tendido eléctrico se arma de razones en el informe Lago, ampliado y actualizado de acuerdo con el mapa de producción y generación de energía eléctrica en España, a la trama de reparto y redes de transporte de kilovatios.


Tres años después de convertirse en manual de defensa de la montaña leonesa contra la alta tensión, el informe de Julio Lago, economista y profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de León, pone en evidencia a los que basan la defensa de la línea en la cantinela de la garantía del suministro y la seguridad en las redes eléctricas. «No lo dice este profesor, lo dicen las propias autoridades que luego, en clara contradicción, olvidan esas afirmaciones; lo dice la patronal de las eléctricas», introduce el economista leonés hacia el nuevo informe que, reconoce, no aguantaría Areces en un debate sobre la necesidad de hacer la Sama-Velilla. Y lo dice también el abismo de consumo eléctrico en España, la demanda frente a la producción, que actualiza al momento Red Eléctrica Española, capital en este nuevo reto ambiental y de subsistencia que se le ha presentado a la montaña leonesa. «Ahí está, hay una capacidad de generación peninsular de 93.000 megawatios; a esta hora se consumen poco más de 35.000 megawatios; y las necesidades máximas, en hora punta, sumaron 45.000 megawatios», relata Julio Lago en el nuevo informe " Sama-Velilla: más razones de una línea eléctrica innecesaria."


En la recopilación de datos aparece el ministro Sebastián, titular de Industria, bastión a favor de la línea, que en la comisión parlamentaria pronunció «que debido a las medidas adoptadas por el Gobierno en materia de política energética se ha producido un cambio estructural en el sector, lo que unido a la evolución de la demanda eléctrica ha dado lugar a un exceso de capacidad instalada; este hecho nos ha permitido exportar energía en los últimos tiempos en volúmenes muy por encima de los generados por la central de Garoña» (jueves, 30 de julio del 2009). Aún humeaban las palabras de Sebastián cuando los políticos socialistas defensores de la Sama-Velilla recurrieron al argumento de la debilidad del sistema productivo y la cobertura del transporte de la cornisa cantábrica a la meseta para instigar y acelerar la instalación de la torretas. El presidente de Unesa (patronal eléctrica), Pedro Rivero, e Ignacio Sánchez Galán coinciden en valorar el exceso de capacidad de generación. Todo tiene eco en el informe Lago, que sugiere como salida la marcha atrás.


Diario de León 09/06/2010 L. urdiales | redacción


2 comentarios:

Sara dijo...

Hola Merche!
Este hombre siempre ha hablado claro y alto sobre este tema, todos saben lo que dice, y de lo que habla, pero no hay más sordo que el que no quiere escuchar.
Solrak, un poeta de La Robla le dedicaba esta entrada en su blog, cuando se quemó su casa, te la dejo por si no la conoces.

El pasado seis de diciembre nos enterábamos, a través de la Asociación Bodón, de un terrible suceso: la vivienda del profesor Julio Lago quedaba reducida a cenizas como consecuencia de un incendio.

Han sido constantes los informes y apoyos mostrados por este profesor de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de León contra la autopista eléctrica Sama-Velilla, diría más, él es uno de lo artífices intelectuales (sino el mayor) que ha sentado las bases y los argumentos científicos para luchar contra este despropósito.
Mientras se espera el esclarecimiento de las causas que propiciaron este incendio, le enviamos a Julio Lago mucho ánimo y fuerza. Una casa es algo más que un techo bajo el que dormir o comer, se acumulan en ella multitud de recuerdos de toda una vida en infinitud de formas, de trabajo almacenado en ordenadores, libros o documentos, de sueños por realizar, etc. Decirle, si sirve de consuelo, que las inquietudes, los sentimientos, las emociones, los recuerdos, el conocimiento .., sobreviven a cualquier incendio.


Hoy quiero dedicar mi poesía a Julio Lago.


No se queman los recuerdos
Pues el corazón es su cobijo,
No se queman los recuerdos
Del lugar donde nacimos.

Ha de ser muy cobarde
Quien destruya el cobijo
De la gente que lucha
Para proteger el bosque, el manantial y el río

No cesaremos en el empeño
De salvar lo que es querido
Y seremos valientes gritando
¡No al acero maldito!

No queremos más cables
No más desatinos
Queremos los bosques
...Y el agua del río.

No se queman los recuerdos
Pues el corazón es su cobijo,
No se queman los recuerdos
Del lugar donde nacimos.

Puede que sea verdad
Que de tu casa, el espejo se ha ido
Pues en el se reflejan verdades
Y tú mentiroso has nacido.

Tu avaricia es tan grande
Que no sacia el bolsillo
Y la ignorancia es la madre
Que ha parido al delirio.

Realmente usted sabe
Que si en el monte he nacido
No habrá hijo de madre
Que me eche del mismo.

No se queman los recuerdos
Pues el corazón es su cobijo,
No se queman los recuerdos
Del lugar donde nacimos.
SOLRAK ( Manuel Suárez González)

Irma dijo...

Julio Lago lo puede decir más alto pero no más claro.

De hecho es soprendente por no decir "acojonante" (con perdón) que Julio Lago, profesor de Economía Financiera de la Universidad de León y autor de un informe sobre la línea Sama-Velilla, donde demuestra bien clarito la inutilidad que ello conlleva, bueno para algunos de inutilidad NADA, que hay unos intereses económicos que para que, donde les importa un carajo lo que arrasen.

¡¡Que vergüenza!!, de hecho lo que sucede en España es para película subrealista.

Ya lo dijo queen "el show debe continuar". ¿¿Pero hasta cuando??

Un abrazo para Julio Lago por todo el precio que ha tenido que pagar por dar la cara, porque ni las cerillas estoy segura que no se encienden sólas.

Besines, Irma.-