Alta tensión. Más razones para una línea eléctrica innecesaria
El economista leonés actualiza la recopilación de cifras y datos que evidencian que el tendido no puede justificarse para garantizar el suministro de energía.
El informe Lago desnuda de argumentos el mensaje que justifica la construcción de la Sama-Velilla. Hay números contra doctrina, cifras frente a intereses electorales. La resistencia de León al tendido eléctrico se arma de razones en el informe Lago, ampliado y actualizado de acuerdo con el mapa de producción y generación de energía eléctrica en España, a la trama de reparto y redes de transporte de kilovatios.
Tres años después de convertirse en manual de defensa de la montaña leonesa contra la alta tensión, el informe de Julio Lago, economista y profesor titular de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de León, pone en evidencia a los que basan la defensa de la línea en la cantinela de la garantía del suministro y la seguridad en las redes eléctricas. «No lo dice este profesor, lo dicen las propias autoridades que luego, en clara contradicción, olvidan esas afirmaciones; lo dice la patronal de las eléctricas», introduce el economista leonés hacia el nuevo informe que, reconoce, no aguantaría Areces en un debate sobre la necesidad de hacer la Sama-Velilla. Y lo dice también el abismo de consumo eléctrico en España, la demanda frente a la producción, que actualiza al momento Red Eléctrica Española, capital en este nuevo reto ambiental y de subsistencia que se le ha presentado a la montaña leonesa. «Ahí está, hay una capacidad de generación peninsular de 93.000 megawatios; a esta hora se consumen poco más de 35.000 megawatios; y las necesidades máximas, en hora punta, sumaron 45.000 megawatios», relata Julio Lago en el nuevo informe " Sama-Velilla: más razones de una línea eléctrica innecesaria."
En la recopilación de datos aparece el ministro Sebastián, titular de Industria, bastión a favor de la línea, que en la comisión parlamentaria pronunció «que debido a las medidas adoptadas por el Gobierno en materia de política energética se ha producido un cambio estructural en el sector, lo que unido a la evolución de la demanda eléctrica ha dado lugar a un exceso de capacidad instalada; este hecho nos ha permitido exportar energía en los últimos tiempos en volúmenes muy por encima de los generados por la central de Garoña» (jueves, 30 de julio del 2009). Aún humeaban las palabras de Sebastián cuando los políticos socialistas defensores de la Sama-Velilla recurrieron al argumento de la debilidad del sistema productivo y la cobertura del transporte de la cornisa cantábrica a la meseta para instigar y acelerar la instalación de la torretas. El presidente de Unesa (patronal eléctrica), Pedro Rivero, e Ignacio Sánchez Galán coinciden en valorar el exceso de capacidad de generación. Todo tiene eco en el informe Lago, que sugiere como salida la marcha atrás.
Diario de León 09/06/2010 L. urdiales | redacción
